lunes, 22 de julio de 2013

Recomendaciones Veraniegas: Sleeper Cell



La serie que os recomendamos en esta ocasión para llenar el vacío vacacional es un producto que Showtime estrenó allá por 2004 y que no es tan conocida como, en la humilde opinión de un servidor, debería. Sleeper Cell: American Terror es una serie de acción que sigue a una célula terrorista que opera en suelo estadounidense y de como este grupo, parte de una organización islamista, planea llevar a cabo el objetivo que se les ha asignado: un ataque terrorista desde dentro de las propias fronteras americanas.
Leyendo la sinopsis es inevitable que nos venga a la mente la gran serie de la cadena, Homeland y no váis muy desencaminados. Sin embargo Sleeper Cell, más allá de su planteamiento (más o menos original) merece la pena por una serie de motivos que os contamos a continuación. Por supuesto, no habrá spoilers exceptuando alguna pequeña alusión al piloto. ¿Os ha picado la curiosidad?


Sleeper Cell da comienzo con la salida de prisión de Darwyn Al-Sayid. En la cárcel, Darwyn, a quien da vida Michael Ealy, ha establecido relación con una célula terrorista a la que se unirá y que conoceremos en primera persona. Esta es una de las razones por las que Sleeper Cell se desmarca de otros productos similares del género (ya sea televisiva o cinematrográficamente), nos perfila a los integrantes de la organización yihaidista desde dentro, siendo los terroristas los verdaderos protagonistas de la serie y retratándolos sin caer demasiado en estereotipos o clichés. Las motivaciones de los integrantes de la célula, la relación con el mundo occidental y la fe en la religión, son los pilares en los que se estructuran los 18 episodios (divididos en dos temporadas) que la conforman.
Por supuesto existe también la narración desde el punto de vista de la justicia, en este caso el FBI, aunque evitaré dar más detalles para evitar ser demasiado explícito sobre ese aspecto.

La estructura de la serie podríamos encuadrarla dentro de lo que es un procedimental de manual, teniendo un pequeño objetivo o misión que forma parte del "gran plan" resuelto en cada episodio. No obstante, a pesar de que los elementos de thriller de acción predominan, el retrato que se hace de los personajes es también una parte muy importante de las tramas.



Del mismo modo que Sleeper Cell sabe jugar a confundir a sus personajes sobre lo que está bien y mal o sobre el fanatismo religioso, respecto al Islam he de reconocer que el punto de vista que decidieron escoger es todo un acierto. Si por un lado los integrantes de la célula terrorista se nos presentan como parte de un grupo terrorista que defiende la religión islámica, el contrapunto lo marcará un personaje (evitaremos decir cual) que practica la fe musulmana y que está en contra de esa violencia. Esta dualidad y la manera en la que se plantea, profundiza en la situación de este grupo social (el de los musulmanes estadounidenses) que, tras el ataque al Worl Trade Center, fu estigmatizado en Estados Unidos, explorando en un sentido más amplio, incluso, la propia tesis de la serie: la del enemigo en casa.

Debo reconocer, sin embargo, que en ocasiones la serie transmitirá un americanismo exacerbado (aunque, repito, en contadas ocasiones) comprensible por otro lado si lo ubicamos en el marco de patriotismo y paranoia post-11S en el que se desarrolla la ficción y en el que la propia serie fue creada. También en su contra he de decir que en la mitad de su segunda temporada sufre una bajada de nivel notable, no obstante los episodios finales (en especial el último y las últimas escenas de este) hará que merezca la pena y que el conjunto sea altamente disfrutable.

No es Rubicon, ni lo pretende. Tampoco es Homeland, ni mucho menos. Pero Sleeper Cell es un gran producto, entretenido, que toca unos temas interesantes, que presenta personajes tridimensionales y, lo más importante para esta época del año, engancha y mucho.

#SleeperCell #AmericanTerror #terrorismo #acción #thriller #paranoia 

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada